El ácido hialurónico es una molécula que forma parte de nuestra piel, así que es ideal para ser infiltrada.

A medida que envejecemos nuestra piel se deshidrata y comienzan a perderse los volúmenes que tuvimos en la juventud.

Podemos utilizar ácido hialurónico “no reticulado” para hidratación rápida de la dermis. Lo empleamos en tratamientos de revitalización cutánea e hidratación. Al no estar reticulado, el cuerpo lo reabsorberá en varias semanas.
Sin embargo cuando queremos que los efectos del ácido hialurónico sean más duraderos y que actúe con un efecto tensor o reponer los volúmenes perdidos, debemos emplear ácido hialurónico “reticulado”, cuya duración varía entre 6-18 meses según grado de reticulación y otros parámetros.

En nuestra clínica utilizamos ácido hialurónico de tecnología vycross Juvederm de Allergan®, también usamos la gama Belotero de Merz® y Teoxane®. Estos productos de Alta Gama permiten obtener un equilibrio entre la cohesividad y la elasticidad del ácido hialurónico y nos permiten realizar tratamientos naturales y seguros.
Estos productos son reabsorbibles. Su aplicación prudente, sutil y científica puede ayudar a envejecer con elegancia y discreción.

Procedimiento:
Consiste en depositar pequeñas cantidades de relleno en el interior de la piel por medio de una inyección.
El producto inyectado está mezclada con un anestésico local con lo que el tratamiento es bien tolerado.
En ocasiones nos ayudamos de anestesia tópica, frío local y anestesia vibratoria.
Al tratarse de una molécula presente en todos los tejidos vivos, se integra de manera natural, es reabsorbible y no requiere de prueba de alergia.
Los efectos adversos más frecuentes son los hematomas en la zona tratada.
Resultados:
La duración del efecto es muy variable y puede oscilar entre 6 y 18 meses en función de la densidad del producto elegido y factores personales.
No existe una periodicidad de aplicación fija, pudiéndose realizar los retoques necesarios hasta obtener el resultado deseado.

LABIOS
Todos los ácidos hialurónicos no son iguales y es importante que se integren en el tejido para que se adapten perfectamente a los movimientos.
Además de un hialurónico de alta gama es necesario un buen diseño para aplicar el producto justo en las zonas que necesita cada labio, por lo que es necesario un profesional con experiencia.

Usos del ácido hialurónico en los labios:

Hidratar
Existen ácidos hialurónicos específicos que hidratan sin dar volumen, consiguiendo una mejoría de las arrugas y un aspecto más jugoso de los labios.

Dar volumen
También podemos utilizar ácido hialurónico para aumentar el tamaño del labio. Según cúanto queramos voluminizar, emplearemos diferentes productos. Pueden necesitarse 1-2 sesiones.

Corregir Asimetrías
Además de potenciar labios ya bonitos de por sí podemos corregir asimetrías y equilibrar volúmenes.

Procedimiento:
Solemos utilizar anestesia en crema, que aplicamos en la consulta.
El propio producto lleva anestesia.
Para mayor confort podemos emplear frio local y anestesia vibratoria.
Cada caso es diferente y se personalizan todos los tratamientos.
Duración:
Los ácidos hialurónicos en los labios duran entre 6-12 meses dependiendo del producto utilizado y de factores personales.
El ácido hialurónico se integra en el tejido y se va reabsorbiendo poco a poco.
Por lo general, en las sucesivas aplicaciones necesitaremos cantidades menores de ácido hialurónico para alcanzar los mismos o incluso mejores resultados.

OJERA
Podemos tratar la ojera deprimida con ácido hialurónico.
Antes debemos realizar un diagnóstico de las causas del defecto. La mayoría se deben a una falta de sustentación, ya sea porque de forma congénita no existe un buen apoyo o porque se ha perdido con el envejecimiento. En función de este dato vamos a decidir el tratamiento directo o indirecto:
1. En las ojeras que se presentan en personas jóvenes podemos abordarla de forma directa mediante ácido hialurónico en la propia zona de la ojera.
2. En las personas que por envejecimiento han perdido sustentación será necesario reponer los volúmenes del pómulo primero (tratamiento indirecto) y en un segundo tiempo valorar si también es necesario reponer la zona de la ojera.

La ojera puede presentar otros problemas de pigmentación, vascularión, bolsas, edemas… que no se tratan con ácido hialurónico.
Es necesaria la valoración personalizada en cada caso.